lunes, 23 de mayo de 2011

Dia de playa

Ha llegado el domingo, desayuno.....el dia es espléndido, en el cielo ninguna nube osa enturbiar su límpido color.....sopla una leve brisa que refresca el ambiente antes de que el sol de mediodía  lo abrase todo.....
El pueblito está rebosante de gente de paso, veraneantes, turistas, excursionistas....no se puede andar sin tropezar con bolsas de playa, cochecitos de bebé y mascotas atadas con esa especie de correa que se extiende unos cuantos metros, los suficientes, para que se enrede en las piernas de los transeuntes....
Las fieles mascotas, andan con la lengua fuera, la mirada como de estupor....creo que intuyen el fastidioso dia que nos espera...
Pertrechada con la bolsa de playa, un sombrero de ala ancha y la ilusion de mi primer dia de playa, me dirijo, por las callecitas del pueblo hacia la cala donde pienso tenderme a tomar el sol y nadar en este mar que tanto me gusta.
La primera impresion al divisar la playa ha sido de espanto......la arena no se veia!!
Estaba oculta por toallas, parasoles, sillitas, tumbonas, barquitas hinchables y una multitud increible de cuerpos tumbados....
Pensaba que los domingos la gente solía levantarse mucho mas tarde, no sé qué hacían allí, no era hora.....
Dado mi habitual carácter positivo, no me he dejado derrotar por la inquietud....estaba viendo la playa desde una perspectiva que muy bien podia engañar mi percepcion, haciéndome ver cosas que no existían, por lo tanto,.he emprendido impertérrita el camino hacia la orilla, buscando el lugar menos caluroso, bajo la sombra de una de las barcas que los pescadores suelen dejar en la arena durante el dia....
Vano intento, las sombras de las barcas estanban ocupadas y el suelo alfombrado de utensilios playeros y cuerpos desparramados....
Continúo hacia el rompiente de las olas, hacia una parte de la cala donde hay un espacio rocoso que da principio a la escarpadura sobre la que se yergue un castillo y su muralla que hace de la localidad un atractivo turístico más....
Resignada a no encontrar un trozo de arena en el que extender mi toalla, la coloco doblada encima de una roca y me siento, dejando la bolsa a mi lado, mientras el mar me lame los pies.....no era lo que había previsto, pero sigo con mi habitual sentido positivo y pragmático, dedicándome a contemplar a los bañistas disfrutando del dia...
Observo desde jóvenes corriendo como posesos, que se lanzan al mar, atropellando a su paso todo lo que se les pone por delante, hasta niños con sus flotarores y colchonetas que arrastran por encima de la gente que toma el sol apaciblemente tumbada.....éstos, ante la sorprendente invasión en su placidez, profieren improperios vociferando.....
Otro sector de habitantes de la playa se desgañita advirtiendo a sus retoños que no se alejen de la orilla, que naden o que no naden porque estan haciendo la digestion, que no se peleen entre ellos, que compartan los cubitos y las palas o la barquita hinchable......O sea, una coral de voces increpantes hiriendo mi delicada sensibilidad auditiva.
Cerca de mi, dentro del agua, dos hermosas criaturas se enzarzan en una pelea sin tregua por unas gafas de buceo, propinándose mamporros, tirones de pelo y mordiscos, hasta que uno de los dos ha consigue coger por el cuello al otro, manteniendolo con la cabeza dentro del agua, ante la impasibilidad de la madre, que habla por el movil mirando hacia otro lado....han tenido que avisarla, también a gritos, que uno de sus hijos está intentando ahogar al otro.
Mientras estaba contemplando la encarnizada lucha fratricida, se han aposentado a mi lado una abuelita y un niño a los que han aparcado mientras la familia trata de encontrar sitio donde colocarse todos juntos.....
Gritando, para no desentonar con el resto, advierten al chico y a la abuela que no se muevan mientras ellos estan ausentes, al chico le han quitado la camiseta, dejándolo a merced de los rabiosos rayos de sol (ya es más de mediodia) y a la abuela le han cubierto la cabeza con una gorra con visera adornada con la publicidad de la discoteca del lugar.
 Al poco tiempo de estar allí, el chico ha empezado a quejarse del calor, levantándose con intención de irse al agua, mientras la abuela, teniendo en cuenta la consigna familiar de inmovilidad, lo agarraba tratando de que no se le escapara, mientras el chico, queriéndose desasir.....ha acabado tirando mi bolsa de playa al suelo, pateándola sin piedad.....
En ese momento mi inquietud ha empezado a crecer inusitadamente..... oh! milagro......como si los hados hubieran notado mi intranquilidad, ha aparecido uno de los que los familiares de la pareja para avisarles de que habían encontrado sitio.... parecía que la cosa se iba a normalizar.....
Mientras la abuela habia dejado de forcejear para que el chico no huyera, éste ha  aprovechado para intentar salirse con la suya y meterse en el agua, pero la abuela, oliendo la intención del nieto ha vuelto a asirlo, esta vez de una pierna..... temiendo lo peor y como era de esperar, ambos han perdido el equilibrio cayendo encima mio y de mi bolsa de playa.....
Disimulando mi irritación y el mal talante que se me había ido poniendo, y lejos de mostrar dolor o contrariedad, he ayudado a levantar a ambos del suelo, junto con otras personas que han colaborado en la tarea...Curiosamente, todo el mundo se ha interesado en si la abuela y el chico se encontraban bien  pero nadie me ha preguntado como me encontraba yo... Cuando los han tenido de pie y seguros, los han acompañado hasta donde tenian dispuesto el campamento dejándome más cabreada que magullada; claro que una anciana y un chico provocan una especial ternura, todo muy comprensible....
Se han alejado por fin de mi y de mi bolsa de playa, he pensado que una  paz relativa me envolvería el resto de la jornada playera....vana esperanza, la brisa, que me había refrescado a primera hora había ido creciendo en intensidad hasta tomar proporciones de vendaval empezando a hacer volar sombreros y sombrillas hacia el mar, golpeando todo cuanto había en su camino, derribando otras sombrillas que a su vez salian disparadas hacia el agua.
La gente, naturalmente alarmada por el peligro de sombrillazo, y de perder sus pertenencias arrastradas por lo que hacía poco era una leve brisa marina, se ha dedicado a correr en pos de lo que el viento les iba arrebatando.....formándose un barullo monumental, incluído el llanto de los más pequeños asustados, quizá pensando que sus padres los dejaban abandonados por un vulgar parasol......
Ha sido en este preciso instante cuando he decidido concluir mi primer dia de playa, comenzando el camino hacia el paseo, esquivando a la vez los objetos voladores que venían hacia mi.
 Al llegar al fin a mi destino, lejos de la maldita cala, el espectáculo era desolador....habían volado los expositores de las tiendas, los carteles turisticos y  los manteles de los restaurantes por el suelo
junto con cubiertos y cristaleria que habían sido cuidadosamente dispuestos sobre las mesas; fué como si estuviera viendo los efectos del paso de un ciclon en la costa americana.
En este estado de cosas y para compensar la estresante mañana,. lo mejor que podía hacer era dirigirme a uno de los restaurantes y, eso si, en el interior, regalarme con un  homenaje en forma de suculenta comida.....He pensado que el resto de verano no iré a la playa en domingo.

                      

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